Protocolo Eclesiástico: El Bautismo.

Para comenzar, Conocemos ¿qué es el bautismo? Del latín tardío baptismus la Real Academia de la Lengua Española, lo define como el primero de los sacramentos de muchas Iglesias cristianas, que se administra derramando agua sobre la cabeza o por inmersión, y que imprime el carácter de cristiano a quien lo recibe.

Resumen.

Para distintas iglesias cristianas tales como la católica, ortodoxa, anglicana y algunas protestantes, el bautismo es considerado como un sacramento. Para los anabaptistas y el fundamentalismo cristiano, el bautismo es considerado una ordenanza de Cristo, conociéndose tres formas de administrar el éste.

  1. El bautismo por inmersión: manera primitiva y generalizada. Aplicada en iglesias protestantes, como los bautistas, evangélicas o de otras denominaciones cristianas tales como testigos de jehová o adventistas.
  2. El bautismo por ablución o derramamiento: conocida como la forma común en el catolicismo.
  3. El bautismo por aspersión: que consiste en salpicar agua. Utilizada en iglesias que utilizan el bautismo por ablución y que por algún motivo no es posible hacer el derramamiento del agua.

La celebración del bautismo se ha convertido en un evento de carácter social, donde se ha perdido el valor se su significado religioso. Desde sus inicios esta ceremonia es reconocida como “la puerta de la Iglesia”, donde el simbolismo de los efectos del agua representa la purificación y la aceptación del espíritu santo en nuestras vidas.

El bautismo propiamente dicho se centra en la invocación de la Trinidad sobre la persona a ser bautizada, con variantes para cada iglesia. Es un sacramento de iniciación, donde al bautizado, le son perdonados sus pecados y recibe una vida nueva, se une a la muerte y resurrección de Jesucristo, participa en su misión sacerdotal, profética y es incorporado en la iglesia.

La costumbre de bautizar a los niños desde pequeños se remonta desde los primeros siglos de la iglesia. Todo ser humano, aún no bautizado puede recibir el bautismo. Debe ser administrado por un ministro ordinario del Bautismo.

Su ceremonial consta de tres momentos importantes definidos con claridad:

  1. Preparación: Donde se bendice el agua, se realiza la renuncia de los padres y padrinos al pecado, se realiza la profesión de fe y finalmente la pregunta hacia los padres y padrinos sobre el deseo de realizar el bautismo al niño presentado.
  2. Ablución o bautismo: Momento en que se vierte agua en la cabeza del niño cargado por sus padrinos y donde el ministro dice: “Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.
  3. Crismación: El ministro unge la cabeza a cada bautizado con el santo crisma, como señal de incorporación al pueblo creyente; haciendo la señal de la cruz en la frente del bautiza. Es el acto culminante de la unión a la Iglesia, la confirmación o el sello de esa unión y es manantial de las fuerzas de la gracia que son concedidos al bautizado para el fortalecimiento y el crecimiento de la vida espiritual.
  4. Vestidura Blanca: Representa la pureza y el signo de la nueva vida.
  5. La entrega de luz: tomada del cirio pascual, expresada a través de la luz de la vela.

Etiqueta en los bautizos: La etiqueta varía, dependiendo de las costumbres de cada religión o las tradiciones de cada país o cada familia. Generalmente, este evento es realizado en horas de la mañana mediodía o temprano en la tarde, por lo que se recomienda el uso de colores claros, evitando vestir de blanco, ya que será el color utilizado por el bautizado, o de negro, siendo un color muy fuerte para la hora del evento.  Se debe evitar el uso de escotes muy pronunciados y telas con brillo. Uso de pamelas para los eventos en la mañana y tocados discretos para las horas de la tarde, los cuales debemos mantener en la cabeza hasta finalizar nuestro evento y nunca quitárnoslos ni durante la misa y hasta finalizar la fiesta.

Los eventos religiosos, como cualquier evento, cumplen con un ceremonial propio que lo caracteriza. Su cumplimiento realza nuestra cultura y nuestra etiqueta. Rescatemos los valores, dándole importancia a las tradiciones y costumbres.